Después del verano, siempre nos quedan algunas manchas en la piel o las que teníamos nos las vemos más oscuras, debido a la exposición prolongada del sol. Según la Academia de Dermatología y Venorología (AEDV): Los efectos más comunes, después del verano, suelen ser la flacidez, las pequeñas arrugas y una deshidratación que provoca que, tras el bronceado, la piel se vea apagada.

Para que estos efectos no se vean cada vez más intensos, hay remedios que podemos llevar a cabo para disminuirlos:

  • Exfoliar la piel para ayudar a la renovación celular y así vernos una piel cada vez más tersa y sin manchas.
  • Hidratarnos la piel con cremas que contengan algo de vitamina C, ya que es un potente antioxidante y nos ayuda a reducir los radicales libres.
  • Proteger la piel con factor de protección alta, ya que aunque no hagamos exposiciones solares prolongadas, el sol nos da igual al salir a la calle.
  • Utilizar por la noche algún despigmentante que contenga ácido glicólico o algún serum que nos ayudara a realizar un peeling químico a la piel.
  • Tomar un dieta variada, rica en frutas y verduras ya que son ricas en antioxidantes potentes.
  • Si se llegan a realizar sesiones de láser, para quitar las manchas, es muy importante la hidratación intensiva. Utilizar cremas ricas en aloe vera, rosa mosqueta, etc.

Si quieres ponerte manos a la obra y quitarte alguna manchita producida por la exposición solar de este verano, pásate por la farmacia y te miraremos con nuestra microcaya para darte el mejor consejo.