Durante el periodo de fallas aumentan los excesos alimentarios y por ello cuando acaban necesitamos volver a la normalidad y quitárnoslos. Durante estos días el cuerpo produce muchas toxinas por la mala alimentación y nos lleva a tener síntomas de hinchazón abdominal, cansancio…

Todos esos factores, junto con el estrés al que estamos sometidos hacen que nuestro organismo se encuentre en un proceso continuo de elevada toxicidad.

El hígado es un órgano con un papel decisivo en el metabolismo, está implicado en  miles de reacciones enzimáticas. Pero, sin duda, una de sus principales funciones es detoxificar  y neutralizar toxinas, tanto procedentes del medio ambiente como de nuestro medio interno.

Por todo esto, una vez pasadas las fiestas falleras tenemos que empezar con el periodo de depuración. Tenemos que evitar en nuestra alimentación alimentos como cereales refinados, alimentos con un alto contenido en azúcares, refrescos  y por supuesto, tóxicos como alcohol y tabaco, etc.

Aumentar el consumo de agua para aumentar el proceso de depuración y eliminar los líquidos retenidos.

Hacer deporte para así ayudar al metabolismo a que elimine antes las toxinas y quemar las grasas acumuladas

Llevar una dieta rica en frutas y verduras para ayudar a neutralizar los radicales libres producidos. Las verduras que más ayudan son espárragos, brócoli, coles de bruselas, cebollas ya que son fuente de glutatión, un potente antioxidante que protege a las células hepáticas de las agresiones causadas por los radicales libres.

Puedes ayudar al cuerpo a eliminar toxinas tomando algún complemento alimenticio que sea rico en colina,alcachofa,cardo mariano… y acompañarlo de un diurético, para que el organismo pueda eliminar las toxinas correctamente. Con esto ayudaremos al hígado a recuperase antes y que el funcionamiento hepático sea normal.