La piel en invierno sufre muchas aversiones que la debilitan. La microflora cutánea es una barrera natural que protege la piel y estimula su sistema inmunológico. El paso del tiempo y otros factores externos como la exposición a los rayos UV, la contaminación, el frío o el estrés provocan su desequilibrio afectando a la salud de nuestra piel.

Tenemos que tener en cuenta algunas rutinas para tener una piel reluciente:

  • Limpieza diaria siempre de forma diurna y nocturna.La piel durante la noche se regenera y realiza las funciones celulares. Por la mañana cuando nos levantamos hay que eliminar todas las toxinas que la piel ha exudado.
  • Potenciar con el serum: con esto actuaremos en las capas más profundas de la piel, debido a que sus componentes están formulados con pesos moleculares más bajos.
  • Aplicamos la crema: Las cremas y sus texturas variarán según el tipo de piel y necesidad.Mas ligeras y acuosas para pieles mixtas-grasas y mas untuosas y ricas para las pieles secas y muy secas.Hoy en día los probioticos o prebióticos en la formulación de las cremas son un añadido mas  para que nuestra piel sea más resistente frente a las agresiones externas.
  • Si tenemos una piel sensible, como último paso aplicaremos agua termal para calmar los posibles síntomas que produce la sensibilidad.

Es muy importante adquirir el hábito de una rutina diaria , nuestra piel lo agradecerá.