Una piel atópica es una hipersensibilidad anómala que presentan en la piel ciertas personas ante la exposición o el contacto de sustancias o condiciones que para el resto de la población son inocuas. Es una tendencia familiar y personal a reaccionar con altos niveles de un anticuerpo normal en el cuerpo, la Inmunoglobulina E (IgE).

La piel es la primera barrera del cuerpo que tenemos expuesta al medio ambiente. Cuando la piel no tiene una buena barrera se produce la entrada de muchas sustancias contaminantes, además es pobre en lípidos, y está continuamente deshidratándose.  Por ello, la piel atópica es más vulnerable frente a las agresiones externas. Esta fragilidad se asocia con una reactividad anormal del sistema de defensa inmunitaria.

Este tipo de pieles suelen presentar descamaciones debido a que son extremadamente secas, suelen picar mucho y por eso les produce una sensación continua de incomodidad, cuando les aparece el brote les suelen aparecer placas localizadas en todo el cuerpo. Además la dermatitis se suelen dar en niños o personas con predisposición alérgica.

Para tratar la dermatitis atópica es importante hacerlo desde diferentes puntos. Tanto a nivel de higiene corporal, como alimentación y ropa.

Para la higiene corporal es importante utilizar productos específicos para piel atópica. Tanto el gel como la crema corporal deben estar correctamente formulados para evitar que se produzcan picores excesivos y brotes. Ahora que vamos hacia el buen tiempo utilizar un buen protector solar que sea especifico para pieles atópicas.

Respecto a la alimentación se debe prolongar todo lo que se pueda la alimentación materna ya que eso ayuda mucho a aumentar las defensas de todos los niveles y que las reacciones alérgicas y brotes se minimicen. Hay que tener en cuenta que se debe de retrasar introducción de todos los alimentos con predisposición alérgica.

Por último, la ropa que les pongas tiene que ser 100% de algodón, y evitar otros tejidos les puedan irritar la piel, usar detergentes suaves y evitar suavizantes que les irriten la piel.