La hidratación diaria de nuestro rostro y cuerpo es muy importante y es un cuidado básico para todo tipo de pieles. Según la edad se requiere un tipo de necesidades u otras para la piel. Las pieles más jóvenes, requieren de un mayor aporte de agua y sustancias que faciliten su fijación. Sin embargo, en el caso de pieles más maduras, con líneas de expresión se necesita un cuidado extra.

Las cremas hidratantes aportan la hidratación y humedad que necesita la piel en verano.

Para una correcta hidratación de la piel los niveles de agua óptimos para esta zona deben oscilar entre el 10% y el 20%, por debajo de este % la piel es más frágil, pierde elasticidad, se vuelve áspera y apagada. Este aporte se puede hacer tanto a nivel interno y externo de la piel. A nivel interno, bebiendo mucha agua para que las células de la piel estén hidratadas y a nivel externo aplicando una crema hidratante.

Algunos consejos, según la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), para un buen mantenimiento de la hidratación y bienestar de la piel en verano son:

  • Además de los fotoprotectores, usa gafas de sol, sombreros, gorras y ropa adecuada. Evitar la exposición solar en las horas centrales del día. Y, muy importante, utilizar after sun después de las exposiciones solares para aportar a la piel la cantidad de vitaminas y minerales que necesita después de la exposición solar.
  • Hidratar la piel tanto por dentro como por fuera. Beber agua y zumos de frutas naturales en mayor cantidad. Aprovecha estos meses para disfrutar de la gran variedad de frutas, hortalizas y verduras que disponemos en los mercados. Son ricos en antioxidantes y nos ayudan en la prevención del envejecimiento
  • Hidratar la piel adecuadamente, utilizando cremas hidratantes tanto en el rostro como en el resto del cuerpo. Puedes mejorar los resultados si aplicas un serum con antioxidantes antes de la crema hidratante en la cara.
  • Y por último, para la ducha, utilizar geles hidratantes y de alta tolerancia.