Las personas con diabetes, debido a su enfermedad, deben de prestar especial atención a su alimentación, ya que, constituye una parte importante de su tratamiento.

La alimentación ideal de una persona con diabetes debe ser variada y equilibrada, como en el resto de personas, y deben ingerir todos los grupos de alimentos existentes, pero deben intentar mantener, lo más estables posible, sus niveles de glucemia (azúcar en sangre).

El consumo de alimentos ricos en hidratos de carbono provoca en el organismo un aumento del nivel de la glucosa en la sangre. Por lo tanto, el control de la cantidad de hidratos de carbono que se ingieren a lo largo del día, es esencial para mantener adecuados sus niveles de glucosa.

El índice glucémico de un alimento es la capacidad del mismo para aumentar la glucemia y varía, además del alimento de que se trate, de la forma de cocinado que le demos o del alimento que lo acompañemos.

Existen una serie de consejos que resultan particularmente útiles para los enfermos de diabetes,

  • Se recomienda comer pocas cantidades muchas veces al día (entre 5 y 7 comidas se considera lo ideal)
  • Limitar el consumo de alimentos con un alto índice glucémico.
  • Acompañar los alimentos con alto índice glucémico acompañados de grasa o fibra, ya que enlentece su absorción
  • Consumir la fruta muy poco madura
  • Saber diferenciar los tipos de hidratos de carbono
  • Conocer el índice glucémico de cada alimento

Los hidratos de carbono o carbohidratos son la base de la alimentación de la población mundial. Su función principal en el organismo es proporcionar energía, por lo que se deberá adecuar su consumo total según la actividad física realizada por cada persona. Según su estructura se dividen en:

De absorción rápida (Azúcares): como la glucosa, sacarosa (o azúcar de mesa), fructosa (azúcar de la fruta) o lactosa (azúcar de la leche). Están constituidos por una o dos moléculas, por lo que se absorben con gran rapidez.
De absorción lenta (Almidones): son grandes moléculas compuestas por gran cantidad de unidades de glucosa, por lo que su absorción es algo más lenta que la de los azúcares.
Fibra: como la celulosa o la hemicelulosa; son hidratos de carbono que no pueden ser digeridos por el aparato digestivo y, por tanto, incrementan el volumen de las heces y aumentan la sensación de saciedad pero no afectan a los niveles de glucemia.