El blanqueamiento dental es un tratamiento que se está llevando a cabo cada vez más en la población, ya que en lo primero que nos fijamos de alguien es en la boca y el color de sus dientes. Si tienes pensado hacértelo es necesario que tengas en cuenta algunos consejos.

  1. Debemos ir a un odontólogo a que nos haga un diagnostico previo. No es una técnica dolorosa pero hay gente que le produce una alta sensibilidad.
  2. Es un tratamiento que si se hace de forma adecuada, utilizando la cantidad de producto pertinente no tiene porque dañar el esmalte.
  3. Con el paso del tiempo se vuelve a oscurecer el diente pero hay productos que retrasan ese oscurecimiento y debemos usar como mantenimiento para que el tratamiento nos dure más.
  4. Existen distintos tipos de manchas dentales que podemos clasificar como manchas intrínsecas o endógenas y manchas extrínsecas o exógenas. Las manchas endógenas afectan a los dientes en su fase de formación (son más difíciles de eliminar) y las exógenas se producen por el contacto de los dientes con agentes pigmentantes.
  5. Hay que evitar fumar ya que el blanqueamiento es mucho menos eficaz. En las personas que fuman o mascan tabaco, combinado con una mala higiene bucal, es más fácil que el diente se oscurezca. Este tipo de oscurecimiento es menos importante que el que se produce a otro tipo de factores ya que éste es a nivel externo.
  6. El blanqueamiento dental es un tratamiento que, a pesar de obtener generalmente resultados satisfactorios, conlleva una serie de riesgos se encuentran la sensibilidad gingival y la sensibilidad dentaria post-operatoria.
  7. Si no quieres someterte a un tratamiento profesional en una clínica odontológica, también existen productos en farmacia para ayudar al diente a volver a su color original. Recuerda utilizar siempre productos especializados para evitar la sensibilidad dental