La celulitis es una cuestión hormonal en la memoria genética del género femenino, que a pesar de los millones de años que han transcurrido, sigue grabado en nuestros genes y viene de la época en que teníamos que luchar para conseguir comida. Las mujeres acumulaban estos cúmulos de grasa en los muslos y caderas de forma inteligente por nuestro organismo, para las épocas en que no había comida y la mujer debía tener reservas para alimentar al feto cuando estaba embarazada o para producir leche cuando estaba lactando. Era una forma inteligente de supervivencia de nuestra especie.

Dadas las características actuales de alimentación de la mayoría de los países actuales, esta necesidad de acumular las reservas de grasa es innecesaria, porque ya no sufrimos esta escasez de comida durante largos periodos de tiempo como ocurría en el pasado, pero esta marca genética de supervivencia sigue grabado en nuestros genes  y todavía muchas mujeres sufren esta acumulación de grasa conocida como celulitis.

En el mercado hay  dos tipos de  productos: Por un lado tenemos los anticelulíticos, que sirven para reducir las acumulaciones de grasa en zonas determinadas, en especial caderas y muslos, por la herencia genética anteriormente comentada. Y por otro lado, están los reductores que se utilizan para reducir la cantidad de grasa acumulada en nuestro organismo de forma global (esta se acumula más en el abdomen)

Hay personas a las que le puede afectar más que a otras. Por una parte hay un tipo de mujeres que tienen más andrógenos (hormonas masculinas)  que tienen tendencia a engordar como engordan los hombres, lo que provoca que puedan desarrollar sobrepeso en la parte superior del cuerpo, pero no van a desarrollar celulitis en exceso.  Estas mujeres van a necesitar usar productos reductores, y , salvo excepciones, no necesitarán aplicarse anticelulíticos. Por otra parte, hay mujeres que tienen más estrógenos (hormonas femeninas), que es lo más habitual. Suelen ser de cintura más estrecha y caderas marcadas. En este caso es donde más se produce la celulitis y por ello necesitarán aplicarse productos anticelulíticos. Este último caso es el más habitual ya que la celulitis afecta aproximadamente a un 98% de la población femenina.

Además de la principal causa de la producción de estos acúmulos grasos, que es la hormonal, la aparición de celulitis en mayor o menor medida está muy relacionada con factores externos, como la alimentación (sobre todo exceso de consumo de azúcares , grasas, sal…) , el sedentarismo, la mala circulación, el consumo de tóxicos (medicación, tabaco..).

Par conseguir eliminar o reducir la celulitis de forma efectiva, lo ideal es la combinación de 4 principios fundamentales: Mejorar nuestra alimentación, hacer ejercicio, aplicarnos un producto anticelulítico cosmético y tomar un complemento alimenticio con efecto anticelulítico.

Hay diversos principios activos que contienen los anticelulíticos que pueden ser beneficiosos para hacer desaparecer la celulitis. Para que un producto de este tipo sea efectivo debe combinar tres grupos diferentes de activos :

  • Para mejorar la circulación: evitan el edema, favorecen el drenaje linfático y activan la circulación (por ejemplo: Ruscogenina , Aesculus hippocastaum, Hesperidina…)
  • Para la quema de grasas: tienen acción lipolitica , es decir, favorecen la rotura de los adipocitos y la liberación de los ácidos grasos ( Cafeína, Carnitina , Fucus….)
  • Mejorar la firmeza: aportan hidratación, densidad y tonicidad a la piel (Colágeno, Acido hialuronico, Retinol, centella asiática… )