Las playas paradisíacas son los destinos preferidos en verano, si tienes la suerte de que este sea el lugar al que vas a viajar este verano, debes tener en cuenta las nuevas normativas de algunos gobiernos en cuanto a los productos de protección solar que se pueden utilizar en sus aguas.

Destinos como Hawai, Florida, México o Palau (en Micronesia) han prohibido el uso de fotoprotectores con ciertas sustancias químicas, que según los últimos estudios están contribuyendo a la contaminación de los mares, afectando al desarrollo y crecimiento de algunas especies de peces y  corales.

Los protectores solares que estamos utilizando de forma habitual durante todos los veranos, están formulados con muchos ingredientes químicos y entre ellos están octocrileno y benzofenona. Estos componentes son algunos de los responsables de contaminar los mares y degradar los arrecifes de coral, por eso, en zonas protegidas está prohibido utilizar este tipo de protectores solares.

La industria de la fotoprotección está investigando en este sector, y cada vez son más las empresas que están formulando fotoprotectores biodegradables, que son los únicos protectores solares que están permitidos en estas zonas, ya que no contaminan y son ecológicos.

Los protectores biodegradables están compuestos de filtros físicos. Estos filtros físicos actúan a modo de pantalla reflejando la luz y no son absorbidos por el cuerpo. Se degradan de forma rápida y su función es proteger la piel de la radiación solar y contaminar lo menos posible.

Cuando hablamos de protectores solares biodegradables posiblemente pensemos que estos pueden ser menos efectivos que los normales, pero esto no es así. No hay diferencia en cuanto a protección de los normales, lo único que cambia es a la cosmeticidad del producto ya que es muy distinta a los protectores solares químicos. Suelen ser texturas un tanto espesas y blanquecinas, aunque a día de hoy han mejorado las texturas haciéndolas más fluidas y no tan consistentes.