En verano y épocas de calor es cuando más cantidad de infecciones de orina se producen. La mayoría de infecciones están causadas por una bacteria llamada Escherichia coli, que normalmente vive y se reproduce en el intestino pero se puede manifestar a través de la vejiga de la orina.

Los cambios en el ecosistema vaginal pueden favorecer el paso de los gérmenes patógenos a la vía uretral y dar paso a un cuadro de infección del tracto urinario de carácter agudo o recurrente.

Los microorganismos vaginales,como los lactobabilos, son los encargados de favorecer un PH ácido para evitar la proliferación de bacterias que producen dichas infecciones.

Las cistitis de repetición se puede evitar tomando algunas medidas complementarias a la posible utilización de antimicrobianos prescritos por el médico:

  • Estimular un buen estado de hidratación que facilite el arrastre de las sustancias y microorganismos que deseamos eliminar.
  • Incorporar el consumo de frutos rojos, especialmente de arándanos, por su aporte de proantocianinas (PAC) que permiten disminuir la adherencia bacteriana e impedir la formación de biopeliculas bacterianas en el tracto urinario. La dosis de PAC diaria debe ser superior a 36 mg para conseguir el efecto terapéutico deseado.
  • Mantener la orina con un PH ácido. Consumir alimentos ricos en vitamina C favorece mantener este PH.
  • Uso adecuado de jabones y buenas prácticas de higiene íntima.
  • Fortalecer el suelo pélvico en situaciones de retención urinaria crónica
  • Uso de coadyudantes para la prevención de las infecciones vaginales y/o urinarias, con el objetivo de mejorar el estado inmunológico general y potenciar la presencia de un microbioma adecuado a nivel intestinal y vaginal