El calor, la humedad y los baños en playas y piscinas son factores que pueden aumentar la incidencia de cistitis y candidiasis vaginal en verano.

Hay personas especialmente sensibles a padecer estos trastornos, y circunstancias que favorecen la aparición de estas enfermedades, como la toma de antobióticos, fiebre y bajada de defensas… Estas personas deben poner especial cuidado en tomar la mayor cantidad de medidas preventivas posibles para evitar padecer estas afecciones.

Te contamos cuales son las medidas higienico-dietéticas que debes poner en práctica este verano para difrutar sin molestias.

– Mantener el traje de baño mojado después del baño es contraproducente, ya que la humedad favorece las condiciones de proliferación de hongos y bacterias. Es recomendable cambiar la braguita por la de un bikini seco.

– Llevar traje de baño más de lo estrictamente necesario también aumenta el riesgo de infección, ya que se recomienda el uso de ropa interior de algodón para mejorar la traspiración.

– Ducharse tras un baño en la piscina puede ayudarnos a eliminar el cloro, que también tiende a favorecer el riesgo de infección.

– Beber abundante agua de forma habitual, al menos dos litros de agua al día, con el fin de mantener el sistema urinario limpio.

– Tomar alimentos ricos en vitamina C, frutas o suplementos para acidificar el ph de la orina nos ayudará a protegernos.

– Usar un gel íntimo para el lavado para mantener el ph de la zona íntima.

– Los suplementos de arándano rojo americano, constituyen una gran ayuda en la prevención de la cistitis recurrente, ya que contienen gran cantidad de proantocianidinas de origen natural (flavonoides con propiedades antibacterianas).

– La toma de probióticos ,tanto vía oral como en forma de óvulos,puede ayudarnos a aumentar las defensas de nuestra zona íntima.