El calcio es un mineral imprescindible para la formación de dientes y huesos por lo que no debe omitirse de nuestra dieta.
Contribuye a un permanente cuidado de los huesos que el organismo desarrolla en forma natural favoreciendo su reconstrucción y conservándolos del desgaste diario y el paso del tiempo, el cual provoca que los huesos pierdan su densidad inicial, por ello es necesaria un ingesta de calcio permanente, para evitar la osteoporosis en la edad adulta.
Entre las funciones del calcio en los huesos se encuentran:
-La formación, mantenimiento y reestructuración de los huesos y la -formación y conservación de los dientes.
-La conservación de encías sanas.
-Mantiene un ritmo cardiaco adecuado.
-Refuerza la transmisión de impulsos nerviosos para la movilización de músculos.
-Ayuda en la coagulación de la sangre.
-Contribuye a mantener los niveles de presión sanguínea ideales al bajar la presión sanguínea.
-Previene la osteoporosis.
-Activa algunas enzimas, incluyendo la lipasa encargada de procesar los lípidos y grasas.
-Cuida la permeabilidad en las membranas celulares.
-Ayuda a conservar una piel saludable.
-Durante el embarazo previene la presión alta el primer trimestre.
Síntomas físicos por la falta de calcio en los huesos:
-Dolor de piernas, espalda y articulaciones.
-Palpitaciones y arritmias cardiacas.
-Dolores, entumecimiento y calambres musculares.
-De menor forma la osteoporosis se manifiesta en huesos frágiles y porosos. Las lesiones ocurren con facilidad.
-Aparición de caries dentales.
-Debilidad en las uñas, que se fracturan con mucha facilidad.