La melatonina es una hormona básica para el buen funcionamiento del ritmo biológico de las personas. Sirve para regular varias funciones biológicas del cuerpo humano, como es el caso del ciclo de vigilia-sueño. Es clave para determinar el tiempo que se dedica al descanso así como el tiempo que se realizan actividades físicas.

Aunque la melatonina se produce y se sintetiza de forma natural en una parte del cerebro denominada glándula pineal, se puede ingerir a través de algunos alimentos o suplementos especiales. Las personas segregamos la hormona de la melatonina y ésta produce efectos en el ritmo biológico cuando es necesario, en ocasiones esta hormona se puede  desajustar y  provocar problemas de sueño.

Beneficios de la melatonina

  • La melatonina  ayuda a regular el ritmo biológico natural del cuerpo que se rige por los ciclos de vigilia y sueño.
  • Produce sueño y una de sus principales indicaciones es combatir el insomnio crónico producido por el estrés, el jet lag, los trabajos con turnos nocturnos, etc. Se utiliza también, en algunas personas que sufren insomnio temporal que tienen dificultades habitualmente para conciliar el sueño, mantener un nivel alto de la hormona de la melatonina es beneficioso para mejorar la calidad del sueño y dormir mejor.
  • Ayuda a estudiar mejor. Aumenta la concentración, la memoria y el rendimiento.
  • Puede ayudar y ser beneficiosos para las mujeres que sufren ciclos menstruales irregulares o tienen problemas durante la menstruación y también, cuando llega la menopausia.
  • Ayuda a reducir o aliviar la migraña. Aunque todavía se está comprobando mediante estudios científicos, todo apunta a que la melatonina puede ser una de las claves para reducir o aliviar el dolor de cabeza producido por la migraña, ya que actuaría como un anti-inflamatorio muy potente en este problema.
  • En pacientes con cáncer, los suplementos de melatonina pueden ayudar a mejorar la calidad de vida y a proteger frente a los efectos asociados a la quimioterapia.
  • Tiene un efecto antioxidante muy fuerte contra los radicales libres que afectan a las células del cuerpo. Esta hormona ejerce un efecto neuroprotector y se ha comprobado que los suplementos en personas mayores tiene un enorme beneficio contra algunas enfermedades neuronales. Los efectos beneficiosos de esta hormona se han visto reflejados en enfermedades tan diversas como el síndrome de la fatiga crónica, el TDAH, el insomnio infantil y la epilepsia.

La melatonina es una hormona que segregamos de forma natural, y también existen alimentos que contienen una gran cantidad de triptófano, un aminoácido que también puede ayudar a obtener melatonina de forma natural. Algunos de estos alimentos son los derivados de la leche, las carnes, los huevos, el marisco, la soja y algunos frutos secos. Se deben tomar junto con algunos hidratos de carbono con el fin de que aumenten los efectos de la producción de melatonina.

Por último, se recomienda ingerir vitamina B5 porque es necesaria para que se sintetice la melatonina en el cuerpo. Los alimentos que contienen esta vitamina son los huevos, el pescado, los productos lácteos, el yogur, las setas, el brócoli y las lentejas.

Sin embargo, la melatonina sintética en forma de suplemento puede ser necesaria, en ocasiones, para restablecer los niveles de esta hormona en el cuerpo. Nos ayudará a conseguir  un equilibrio del ritmo del sueño y ayuda a mantener regulado el reloj biológico.
Se ha comprobado que el nivel de esta hormona en sangre es mayor durante la noche, por lo que algunos estudios recomiendan tomar los suplementos de melatonina antes de irnos a la cama para regular el ritmo del sueño.

Siempre se recomienda consultar con un médico o farmacéutico antes de empezar a tomar cualquier suplemento o vitamina. Los profesionales médicos serán los que indiquen si es necesario tomar melatonina, el tiempo de tratamiento y la dosis adecuada para cada persona.

Normalmente, la dosis de melatonina recomendada está entre 1 y 3. Se suele comenzar con la dosis más baja y  variar la dosis si es necesario . Se deben tomar entre 30 minutos y 1 hora antes de dormir. De esta forma, el cuerpo se prepara para descansar y se va relajando para conseguir un sueño de más calidad.